Se trata de llevar comida preparada a ejecutivos con poco tiempo disponible para comer, o con pocas ganas de salir de la oficina para ir a un restaurante.
Preparar comidas requiere inversión en local, infraestructuras, alimentos, etc. Pero se puede llegar a acuerdos con restaurantes próximos a zonas de concentración de oficinas, de manera que obtengamos un margen comercial por vender sus productos.
Los clientes potenciales recibirían un email por la mañana con la oferta del día, y podrían elegir el menú y la hora a la que quieren que se les sirva (con un cierto margen).
Inversión
Se necesita obtener el carné de manipulador de alimentos, que puede hacerse online por 25€.
Una impresión de 500 folletos para dar a conocer el servicio sale por 50€.
Según las condiciones de los restaurantes con los que nos asociemos, puede ser necesario adquirir servilletas, cubiertos y bandejas desechables: 25€ más para empezar.
Problemas
El tiempo para repartir las comidas es limitado (de 13:30 a 15:30, como mucho), lo que a su vez limita el número de clientes a los que puedes llegar.
No puede existir mucha diferencia de precio entre el menú del día que se puede encontrar por la zona y el menú servido en la oficina, porque de lo contrario los clientes potenciales preferirán invertir su tiempo en desplazarse a un restaurante.
Puede ser necesario un ciclomotor para mejorar la velocidad de entrega (y con ello el número de clientes), lo que supone más inversión.
Potencial
No es un proyecto para hacerse rico, pero si con cada comida servida se obtienen 5 euros netos y se sirven 15 comidas al día de media, pueden ganarse 1.500 euros al mes. Que no está mal, teniendo en cuenta que puede hacerse dedicándole no más de 5 horas al día.
